Momento destacado
Chris es el claro ejemplo de lo difícil que es compaginar la vida familiar y el restaurante.
Si trabajo va regular pero su vida en casa va peor. ¡Y todo está relacionado!

Publicidad
Estamos en Georgetown, en el centro de Texas, para visitar Shimmer Down, un restaurante de comida casera dirigida por el chef Chris.
Albert, el encargado, es hermano de Chris. Hannah es la hija y Hunter el hermano pequeño, así que todo queda en familia. Pero eso no quita para que no dejen de sucederse las malas palabras y voces entre ellos.
Chris se pasa todo el día en el restaurante y su vida familiar no va bien porque no tiene tiempo para dedicarles. Sus familiares y compañeros de trabajo en el restaurante intentan ayudarlo, pero Chris se da cuenta de que es muy difícil compaginar la vida familiar con el restaurante. El caso es que cuando no va presencial las cosas no se hacen.
Hay una comunidad de jubilados al lado del restaurante, por lo que un buen local de barrio debería tener cola en la puerta por la oferta de comida. Pero las cosas no funcionan así.
Gordon Ramsay asusta a todo el mundo, incluido a Albert.
Albert, que ha ido a ayudar a su hermano, reconoce que el primer problema que tenía Chris era con el personal, los camareros, porque no se le da bien la gente. Y Gordon se pregunta, ¿para qué abres un restaurante si no se te da bien la gente?
Solo con probar la tortilla de carne Ramsay ya pone cara de asco. ¡Y ni siquiera le han preguntado cómo quiere el salmón! Hunter no sabe cómo prepararlo. No hay comunicación entre los trabajadores y cada uno quiere hacer las cosas de una manera. Unos piensan que deben preguntar cómo lo quieren, otros no.
Es un absoluto desastre. Y Gordon prueba una nueva táctica: le ofrece para que pruebe el salmón al propio Albert que le da la razón. Está pasado y además le falta el condimento. Y eso solo es el principio.
Publicidad







