A la tienda de los restauradores llega un capitán de la armada americana de 93 años con una historia increíble a sus espaldas. Viene acompañado de su hija y con sus condecoraciones, insignias de valor y de lucha en el campo de batalla. Sirvió en la armada americana durante la noche 'D' y se trasladó a vivir a Berlín años después. En sus numerosas salidas con la armada, consiguió el bastón de mando. Dicho bastón servía para dar instrucciones a sus soldados en el campo de batalla. Está lleno de abolladuras por los golpes que ha sufrido durante los años, además de un deterioro claro y pérdida del brillo en la chapa de oro.