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Gordon Ramsay destapa el desastre de Diwan: el restaurante indio que pasó de hacer historia a perder su alma
Diwan fue uno de los restaurantes indios más conocidos de Nueva York, pero hoy vive una situación límite. Sus dueños, Bobby y Margaret, pierden dinero cada año y Gordon Ramsay no tarda en descubrir el gran problema: la cocina ha perdido autenticidad.

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Diwan llegó a ser todo un referente de la cocina india en Nueva York. Bobby y Margaret abrieron el restaurante hace 35 años y, durante mucho tiempo, el local funcionó muy bien. Fueron de los primeros en llevar los sabores de la India a un barrio de clase alta y, en sus inicios, el restaurante estaba siempre lleno.
Pero la situación ha cambiado por completo. La competencia ha crecido, los clientes ya no responden como antes y el negocio ha empezado a perder dinero. Tanto, que el matrimonio se ve obligado a tirar de sus ahorros para mantenerlo a flote, con unas pérdidas que rondan los 100.000 euros al año.
Bobby y Margaret ya piensan en jubilarse, pero hacerlo no es tan fácil. El restaurante está sumido en el caos y venderlo supondría cerrar una etapa muy importante de sus vidas. "El día que me jubile tendré que vender el negocio y no estoy preparado", reconoce Bobby.
Ante esta situación, Nilesh, el jefe de cocina, decide pedir ayuda a Gordon Ramsay. Nada más llegar, el chef se encuentra con un restaurante desorientado, una carta demasiado amplia y una cocina que ya no representa la auténtica gastronomía india.
A Ramsay le sorprende ver platos como hummus, cordero, pescado, arroz y combinaciones difíciles de entender, como unos langostinos acompañando a un plato de pollo de 42 dólares. Para el chef, los precios son demasiado altos y la propuesta no está a la altura.
La comida tampoco ayuda. El hummus está cubierto de aceite, la coliflor resulta demasiado agridulce y las samosas llevan hechas desde hace días. El plato de pollo con langostinos termina de confirmar sus sospechas: falta sabor, falta frescura y falta identidad.
Además, Bobby sigue trabajando siete días a la semana y el restaurante apenas tiene presencia en redes sociales. Todo parece depender de él, pero el negocio ya no funciona como antes.
Para Gordon Ramsay, el problema es claro: Diwan ha perdido la autenticidad que un día lo convirtió en un restaurante especial. "Todo gira en torno a la autenticidad y ya no hay de eso", sentencia el chef, convencido de que el local necesita un cambio urgente si quiere sobrevivir.
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