Momento destacado
Melanie construye un refugio para proteger el fuego
Refugiarse del vendaval es el primer paso para sobrevivir en Aislados.

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Melanie se encuentra en el día 37 de su aventura en Aislados y está empezando a echar mucho de menos sus cosas de casa. De hecho, se emociona pensando en lo lejos que tiene toda su vida. Pero se concentra en respirar y en su clave para mantenerse en el programa: ahorrar energía.
Ahora se acaba de enfrentar a una gran tormenta de viento. La velocidad del viento es 42 kilómetros por hora. No ha nevado pero el vendaval ha sido muy fuerte por lo que encender el fuego ha sido muy difícil.
Pero Melanie lo consigue siempre, aunque quiere conservar energía y hacer las cosas rápido. Le gusta trabajar duro, pero quiere hacerlo de forma inteligente. Piensa en cómo ha sobrevivido la gente a lo largo de la historia para aplicar al presente en el que se encuentre.
La madera con la que rabaja es de abedul y lo usa como masilla para los huecos de su nueva consctrucción, hecha a base de varas gruesas de madera. Es tan maleable que solo tiene que presionar en las grietas y crea una barrera hermética. En realidad es una casa para el fuego, para protegerlo del viento y para protegerse ella misma.
También va a hacer fuego para hervir el agua y lavar la sierra para que no queden restos de resina, porque luego la tendrá que utilizar para otras tareas y necesita tener todas las herramientas en buenas condiciones.
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