Momento destacado
Ricko Dewilde enseña a sus hijos a pescar en un lago helado de Alaska siguiendo una antigua tradición
El protagonista de Vida baja cero comparte con sus pequeños los secretos de la pesca tradicional en Alaska, aunque el deshielo podría complicar la aventura.

Publicidad
Ricko DeWilde vive en Alaska junto a su familia. En esta ocasión, el protagonista de Vida bajo cero quiere enseñar a dos de sus hijos a pescar peces negros siguiendo una antigua tradición. Para encontrarlos, se guiarán por el vuelo de los cuervos, que también andan en su busca.
Estos pequeños peces de agua dulce destacan por su extraordinaria resistencia, ya que pueden sobrevivir durante semanas en aguas prácticamente congeladas. "Son unos peces muy importantes para nuestra cultura porque, en épocas pasadas de hambruna, siempre se encontraban", explica Ricko.
Sin embargo, la aventura no está exenta de riesgos. El hielo del lago comienza a derretirse y Ricko advierte a sus hijos de que la moto de agua podría volcar e incluso hundirse. «Es muy peligroso», les recuerda.
Tras explicarles algunas medidas básicas de seguridad, Ricko y sus hijos emprenden la marcha en sus motos de agua. Después de inspeccionar la zona, encuentran un arroyo seguro para pescar. Allí, Ricko coloca una especie de embudo para capturar los peces negros y decide dejarlo durante toda la noche.
A la mañana siguiente, ¡les espera una gran sorpresa! Han conseguido pescar numerosos ejemplares y deciden prepararlos allí mismo, junto a una hoguera.
Los niños disfrutan de la experiencia y Ricko no puede ocultar su orgullo: "Para mí, mostrar a mis hijos la manera tradicional atabascana de capturar peces negros es algo maravilloso".
Publicidad









